Desde que practico yoga, solo hay una cosa que lamento: no haber empezado antes.

Siempre he visto el deporte como terapia: running, spinning, body pump y todas las clases de tonificación que me pusieran por delante.

Hace algo más de un año me contracturé la espalda de una forma tan dolorosa que tuve que pasar un par de días en cama. Tras unos cuantos masajes y semanas de abstinencia deportiva, me asomé con cierto escepticismo a mi segunda clase de yoga. La primera había sido más de 20 años antes y ni siquiera la recuerdo, así que no debió de ser muy buena.

Dicen que las cosas te llegan cuando estás preparada para recibirlas, nunca antes. Ahora no quiero, ni puedo vivir sin el yoga.

Bienestar

Qué palabra. La usamos y la usamos hasta desgastarla. Pero, aunque para cada uno tenga matices diferentes, el bienestar es la clave.

Estar bien es la ausencia de miedo, la ausencia de dolor. La lucidez, la fuerza, el enfoque, la paz interior. ¿Te imaginas?

Mucho más que asanas

El yoga es mucho más que mantener posturas. Mucho más que hacer estiramientos o que relajarse. Durante la práctica del yoga pasan cosas sorprendentes que nuestra mentalidad occidental y científica se esfuerza en medir y que yo insisto en que debes experimentar.

Yo he probado las disciplinas Vinyasa e Iyengar y he descubierto que cada profesor es un mundo. Prueba sin miedo hasta encontrar el que se adapta a ti.

Yogi y vegan

Ahimsa, la no violencia. Es la base de la filosofía yóguica. No violencia hacia el exterior y no violencia hacia ti misma. No violencia contra tu cuerpo ni contra tu mente. No violencia contra los demás.

¿Qué tal si extendemos ese principio tan hermoso hacia todos los seres sintientes?

Pruébalo siempre que puedas, paz en tu mat y paz en tu plato.

¡Respira!

Por fin, después de años y años de practicar deporte, he aprendido a respirar. La respiración yóguica lleva la energía vital o prana a todos los órganos de tu cuerpo.

A mí me acompaña durante todo el día y suelo hacer pequeños ejercicios de respiración mientras paseo con Nuna, mientras escribo, y también cuando siento que me invade el estrés.

Fuerza, equilibrio, resistencia y flexibilidad

Sí, vuelve a leerlo: fuerza, equilibrio, resistencia y flexibilidad. Todas esas cosas. Y con un riesgo mínimo de hacerte daño. ¿Conoces otro deporte que te aporte todo eso? Si lo hay, cuéntamelo para que pueda probarlo.

Gracias por haber llegado hasta aquí. Si ya eres yogi, comparte tu experiencia. Si no lo eres, ¡ya estás tardando! 😉

Ohm Shanti <3