Eres una empresa pequeña y estás convencido de que tus clientes no vienen a través de tu página web. Precisamente por eso, no sueles visitarla mucho y, cuando lo haces, te da un puntito de vergüenza ajena.

La verdad es que es muy correcta y en su momento cumplía su función. Pero ya no te representa.

5 razones por las que deberías darle una vuelta a tu imagen en la red:

Ya no es caro

Hoy en día puedes encontrar grandes profesionales que te diseñen una página atractiva, de rápida navegación y eficiente, por un precio razonable.

Herramientas como wordpress han revolucionado el diseño online y tú mismo o tu equipo podréis actualizar los contenidos posteriormente, sin depender de nadie.

No estás captando clientes en internet pero, ¿los estás espantando?

Siempre dices que los clientes te llegan por otras vías que no tienen que ver con la web. Y tienes razón. De hecho, no se quedan mucho tiempo en ella. ¿Te has preguntado alguna vez por qué?

Cuando navegan se encuentran páginas modernas, actuales y claras, que hablan su idioma y en las que el mensaje es inequívoco. Si tu web no cumple estos requisitos, saltarán a otra para no volver.

La competencia ya lo está haciendo

El día a día en la empresa te deja poco tiempo para hacer búsquedas, pero echa un vistazo a la imagen online de tu competencia.

Si estás en un sector poco activo en internet y tus competidores aún no se han puesto las pilas, estás de enhorabuena. Es el momento de diferenciarte.

Si los demás ya han actualizado su presencia online, recuerda que quedarse quieto es retroceder.

Solo la usas como tarjeta de visita

El boca a boca es tu forma de captación. La mayoría te llega de recomendaciones de otros clientes satisfechos y solo consultan tu web para saber dónde estás o cuál es tu horario. Es decir, solo la usas como tarjeta de visita.

Sin embargo, hasta una humilde tarjeta debe transmitir la profesionalidad, la calidad y la experiencia de tu marca.

Mírala como si fuera la primera vez

Haz un pequeño ejercicio de imaginación. Si fueras un potencial cliente que llega por primera vez a tu página ¿te contratarías a ti mismo?

Trata de responder con honestidad a las siguientes preguntas:

1) ¿Queda claro lo que vendes desde la página de inicio?

2) ¿Transmites de forma breve y concisa el beneficio para tu público?

3) ¿Conoces la necesidad de tu cliente? ¿Sabes qué le duele?

4) Los textos, ¿están escritos de forma clara, limpia y correcta? ¿Se leen bien?

5) La gente quiere saber a quién contrata y solo contrata a aquellos en quien confía. ¿Cómo hablas de ti mismo? ¿Utilizas lugares comunes tipo “Un equipo excepcional con larga trayectoria”?

Si has respondido NO a las cuatro primeras preguntas y SÍ a la última, es el momento de darle un repaso a tu web.

Trabaja el diseño, las fotos y los textos. Recuerda que son vendedores a tu servicio, 24 horas al día, 365 días al año.

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